En la clase de Historia de México me llevé muchas experiencias, pero la principal fue: la Historia no es un montón de datos (fechas, nombres, batallas) acumulados durante siglos. Es una ciencia, y por tanto, requiere el razonamiento y la lógica deductiva. No está muy lejana de las ciencias exactas, pero la diferencia con éstas es que en vez de tratar números trata con algo muy valioso: personas.
Las personas son lo más valioso que existe, a diferencia de las máquinas, contamos con libre albedrío, es decir, la capacidad de hacer lo que nosotros queramos, programarnos a nosotros mismos; las máquinas siguen un programa y no pueden salir de él, pero las personas se pueden programar como quieran, somos libres a pesar de que nos quieran hacer creer lo contrario.
Por esto, la Historia es muy especial, es totalmente impredecible, como la humanidad puede hacer lo que quiera, no seguimos ningún patrón, no tenemos forma exacta de saber nuestro pasado, ni predecir el futuro, sólo contamos con evidencias de lo que ocurrió, y a partir de ellas, podemos hacer de suposiciones.
Entonces, la Historia es crítica, no acepta imposiciones de información, sólo el pensamiento lógico-deductivo para suponer hechos a partir de evidencias.
Finalmente, les digo que la Historia es la recontrucción acontecimientos a partir de lo que encontramos en nuestro presente, ya sea ruinas, documentos, fotografías, música, etc. Es como recontruir una maceta con los pedazos que encontramos. Al igual que en la maceta, pueden faltar algunas partes que nosotros llenamos de la manera que se nos hace más congruente, por eso pueden existir tantas interpretaciones como historiadores hay. Concluyo que la Historia depende del razonamiento, la lógica y la deducción con argumentos válidos.
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